
Las semillas son organismos vivos y sensibles y necesitan especial cuidado en el transporte y almacenamiento, deben estar bien protegidas del excesivo calor y de la humedad;
Siempre use semillas certificadas, con una garantía de valor cultural (CV), libre de mezclas y de semillas nocivas;
Elija siempre la especie que mejor se adapte al sistema de producción adoptado en la propiedad;
La mejor temporada para la siembra son los meses de mayor precipitación y temperatura que proporcionan un más rápido desarrollo de los forrajes y legumbres;
La preparación del suelo debe hacerse de manera eficiente, elimininando los "cubos" y promoviendo las condiciones para una buena germinación de las semillas y el control de malas hierbas;
Áreas que se formen deben ser corregidas y fertilizadas, de conformidad con las indicaciones de su ingeniero agrónomo;
No mezclar, bajo ningún concepto, las semillas con fertilizantes nitrógenados y potasicos, pues estos son altamente higroscópicos;
Fertilizantes fosfatados como Super fosfatos simples e Triplo, Fosfato reativos y naturales, pueden ser mezclados con las semillas, debiendo la mezcla ser hecha en el mismo dia de la plantación, de la forma más homogénea posible.
El uso de rodillo compactador es esencial para el buen establecimiento de forrajes, el aumento de la superficie de contacto entre las semillas y del suelo, reduciendo al mínimo los problemas como la falta de agua;

Las semillas deben ser sembradas de forraje a partir de la profundidad mínima de 0,5 cm y un máximo de 2 cm;
Cuando la forma de siembra por área, se recomienda el aumento de 20 a 30% de la cantidad de semillas en la plantación a voleo o en línea.

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