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Definición

El escenario económico mundial de hoy muestra que habrá una fuerte demanda de alimentos, fibras y bioenergía, considerando algunos datos proyectados por la FAO. En 2050, se espera un aumento en la población mundial de 9,3 mil millones de personas. Luego, habría necesidad de aumentar un 80% la producción de alimentos. Además, el presupuesto de los consumidores está aumentando, lo que puede aumentar la demanda más aún.

En ese contexto, Brasil tiene gran potencial de colaborar, forneciendo gran parte de esa demanda, ya que posee extensas áreas cultivables y un aumento de la productividad de sus culturas. Sin embargo, hay una fuerte presión social y política para abrirse nuevas áreas de cultivo, luego, el camino que asegura el aumento de la producción sin infringir leyes ambientales es intensificar las áreas ya existentes de la producción agrícola y ganadera.

Garantizar calidad ambiental, valoración del hombre y viabilidad económica son las propuestas ofrecidas por el sistema de Integración Agricultura – Ganadería- Forestal. Esa estrategia prevé la producción sostenible, integrando actividades agrícolas, de ganadería y forestales, realizadas en la misma área, en cultivo asociado, sucesivo o rotativo, liberando áreas para cumplir leyes ambientales o aumentando la producción sin deforestar los bosques nativos y así, contribuir para las cuestiones ambientales.

Tal integración se puede adoptar en cuatro modalidades: Integración Agricultura- Ganadería, que integra los componentes agrícolas y ganaderos; Integración Ganadería- Forestal, que integra los componentes ganaderos y forestales; Integración Agricultura- Forestal, que integra los componentes agrícolas y forestales e Integración Agricultura- Ganadería – Forestal, que es el más completo e integra los componentes del Agricultura, ganadero y forestal.

Implantación del Sistema Agricultura- Ganadería- Forestal

Si el productor es ganadero, el sistema que mejor atenderá a sus necesidades será el de refacción o recuperación del pasto con laboras anuales. De acuerdo a la capacidad de inversión del ganadero, el técnico debe planear las áreas que serán recuperadas anualmente, de manera que, pasados algunos años, el ganadero tenga sus pastos recuperados.

De ese punto adelante, el ganadero habrá aprendido a lidiar con el manejo de las laboras y deberá estar más capitalizado, posiblemente con máquinas. Así, podrá pasar a un modelo más intensivo.

Otra opción sería el arrendamiento o asociación a otros productores de granos que, de acuerdo a la región, puede haber intereses. Incluso se puede adoptar la recuperación del pasto haciendo correcciones y abonando seguido de culturas anuales como soya, para disminuir los costos de su recuperación.

Si el agricultor piensa en la producción ganadera, dos sistemas son los que mejor atienden. Sería una sucesión de culturas con forrajeras anuales o sistema rotativo de culturas con pastos perenes.

Si el agricultor no se interesa por el ganado y solo quiere intensificar su producción agrícola, intensificando la cosecha, se recomienda intercalar los pastos anuales. En ese caso, existen muchas propuestas de asociaciones en que los pastos son alquilados al ganadero entre las cosechas, disminuyendo el envolvimiento de la ganadería y dejando de gastar en la adquisición de animales.

Muchos agricultores no adhieren a la ganadería debido a las adaptaciones que se deben hacer en las áreas para los animales, con instalación de comederos, bebederos y cercados en las áreas debido a sus problemas operacionales, además de los costos. Pero, a lo largo de los años, esas inversiones pueden superar los costos y aumentar el presupuesto.

En el caso de los sistemas de ganadería-foresta, esos pueden fornecer alimento para personas y para el ganado, madera, leña, frutos y castañas, resinas, apicultura entre otros. El uso de los árboles para producción de madera, envuelve planeamiento y conocimiento de las opciones, necesidad de mano de obra y entrenamiento personal, producción esperada, costos, tasas, mercado y riesgos.

El precio de la madera está de acuerdo a calidad, especies y costos de la cosecha, transporte, facilidad de acceso y regularidad de la producción. La asociación de pequeños productores puede permitir el comercio de volúmenes mayores, aumentando el precio de la madera e incluso viabilizar el uso de cerrajerías portátiles que agregan valor al producto.

La producción de madera lleva tiempo, y para aumentar sus beneficios, los sistemas implantados deben utilizar el mayor número de beneficios que sea posible en la presencia de los árboles, como protección de vientos y sombra. La excesiva sombra en el césped de forrajes puede reducir la producción de materia seca. Alternativas para mantener la productividad incluyen podas y desbaste de los árboles, algo que incluso puede generar renta directa (producción de maderas menores y más sencillas) o indirecta (la reutilización en la propia propiedad rural.)

Beneficios de la Integración Agricultura- Ganadería- Forestal

- Mejora de las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo gracias al aumento de la materia orgánica en el sistema, mayor ciclo de nutrientes y control de erosión.

- Rompimiento del ciclo de enfermedades, plagas e hierbas dañinas y consecuentemente, disminuye el uso de agroquímicos para control.

- Reducción en la pérdida de productividad veraniega, cuando asociados a la corrección de fertilidad de suelo y cobertura vegetal en plantío directo.

- Mayor confort térmico de los animales debido a la sombra del componente forestal.

- Reducción de la presión para la abertura de nuevas áreas de productividad debido a la eficacia de la utilización de los recursos naturales (aumento de la productividad).

- Menor emisión del gas metano por kilogramo de carne producida y mayor secuestro de carbono en el suelo. Además de una gran mejora de la imagen pública de los agricultores frente a la sociedad, aliada a la concientización ambiental.

- Reducción de riesgos económicos por la diversificación de actividades, aumento de la producción de fibras, biocombustibles y biomasa.

- Permanencia y mayor inserción social por la creación de empleos, renta en el campo y calificación profesional, lo que rinde mejorías en la calidad de vida del productor y su familia.

 

Esa tecnología hace parte de los compromisos que se ratificaron en la Política Nacional sobre Cambios del Clima y consolidados con la creación del Programa de Agricultura de Bajo Carbono (ABC). Segundo los investigadores del tema, la producción en cultivos integrados posee gran potencial de secuestro de carbono por los elevados acúmulos de biomasa forrajera y forestal y el acúmulo de materia orgánica en el suelo, lo que reduce la emisión de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Se adoptó el sistema en Brasil, con mayor representatividad en las regiones Centro-Oeste y Sur. Actualmente, entre 1,6 y 2 millones de hectáreas utilizan los diferentes formatos de estrategia con cultivos integrados u un 20% de ese sistema tiene Soesp, que comercializó alrededor de 450 mil hectáreas de semillas de Brachiaria ruziziensis para esa finalidad en la cosecha entre 2014/2015.

En los próximos 20 años, se estima que los cultivos integrados sean adoptados en más de 20 millones de hectáreas, En ese escenario, será posible duplicar la producción de granos y productos forestales y triplicar la producción ganadera. Se puede incluso, desarrollar un agroecosistema con características de ecosistemas naturales, convirtiéndolos en estables y diversificados.

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Referencias:

BALBINO, L.C.; BARCELLOS, A.O.; STONE, L.F. Marco referencial: integração lavoura-pecuária-floresta. Brasília: Embrapa, 2011.

BRASIL. Ministério da Agricultura, Pecuária e Abastecimento. Plano setorial de mitigação e de adaptação às mudanças climáticas para a consolidação de uma economia de baixa emissão de carbono na agricultura: plano ABC (Agricultura de Baixa Emissão de Carbono) /Ministério da Agricultura, Pecuária e Abastecimento, Ministério do Desenvolvimento Agrário, coordenação da Casa Civil da Presidência da República. – Brasília: MAPA/ACS, 2012.